Ni el tiempo ni la economía dan para más así que no podré asistir a la Feria ARCO Madrid. No obstante, esto no os dejará sin una crítica constructiva.
Hoy a abierto la nueva edición exclusivamente para los coleccionistas (mañana viernes estará abierto para el público general) y hemos podido ver por todos los medios la propuesta de Eugenio Merino de encerrar al ex-dictador español Francisco Franco en una nevera de Coca-Cola (alegoría a una España que lo mantiene fresco en su cerebro).
Hoy a abierto la nueva edición exclusivamente para los coleccionistas (mañana viernes estará abierto para el público general) y hemos podido ver por todos los medios la propuesta de Eugenio Merino de encerrar al ex-dictador español Francisco Franco en una nevera de Coca-Cola (alegoría a una España que lo mantiene fresco en su cerebro).
Leyendo La Vanguardia he encontrado una breve crítica de Teresa Sesé, que narra los acontecimientos de la edición de este año de la feria, que me parece muy acertada. Nos cuenta que, aún antes de que la feria madrileña abriera sus puertas, en el stand de la galería Barcelonesa ADN ya preguntaban sobre que había decidido hacer Eugenio Merino esta vez. La imagen ha circulado como un rayo fuera de las instalaciones del Ifema, e incluso la Fundación Francisco Franco se apuntaba al festival anunciando la convocatoria de una reunión urgente para estudiar el caso, además de un séquito de comisarios y galeristas indignados diciendo que esto no tiene nada que ver con el arte y que es meramente simple oportunismo. Se han oído palabras tan duras como las del comisario de la galería Àngels de Barcelona para quien obras así "Son una vergüenza, por cuanto quitan espacio a artistas que están haciendo un trabajo serio, digno y respetable".
En mi opinión es un poco irónico que se critique una escultura de Eugenio Merino cuando es uno de los artistas por excelencia de ARCO por sus propuestas que mezclan provocación, ironía y obras de gran pegada mediática. No es nuevo en la feria, ya que ha asistido otras veces con esculturas hiperrealista de Fidel Castro como recién salido de una pelicula de zombies, a Bin Laden con pose a lo Travolta, el artista britanico Damien Hirst descerrajándose un tiro en la cabeza o una torre humana formada por un musulmán, un rabino y un sacerdote católico rezando unos encima de otros. Sabiendo todo esto, porqué te sale sarna cuando mete a Francisco Franco en un congelador si ya sabes los patrones con los que trabaja el artista? La obra de Fidel Castro o de los religiosos si que es respetable pero la del ex-dictador español no? Sinceramente a mi se me pasan cosas mucho peores por la cabeza que meter al Caudillo en un congelador.
Viendo el contexto expositivo vemos que la obra de Merino forma parte de la propuesta de ADN sobre las ideologías, que encierra instalaciones sin duda más punzantes (pero que no han salido en prensa), como la del Colectivo Democracia que produce nueve portadas de periódicos españoles, Hitler, o el toro disecado de Carlos Aires a través de cuya boca se pueden visionar películas de los años 60 o 70. Como dice el galerista Miguel Ángel Sanchez en el articulo de Teresa Sesé, Merino no es un artista ensimismado sino un cronista del presente. O lo tomas o lo dejas. De Francisco Franco hay esculturas suyas alabándolo por toda España, así porque haya una que haga auto-crítica o que defienda otro nivel de pensamiento tampoco es para escandalizar-se.
Después de toda esta parrafada quiero destacar que personalmente lo que me ha conmocionado verdaderamente, dejando a un lado la polémica referente a la réplica franquista bajo cero, a sido otro tipo de obra. No es de tal calibre como las últimas piezas de Ai Weiwei, o el multimillonario Bacon, sino una pieza que apenas se le ha dado importancia: La carta enmarcada de Santiago Sierra comunicándole a la entonces ministra de Cultura Ángeles González Sinde su renuncia al premio Nacional. Un sobresaliente para los tiempos que corren.
L. Atienza





El que se pica ajos como.
ResponderSuprimirEn este país es lo que hay, cuando interesa se critican unos proyectos, ideas, actitudes, hechos... y cuando no pues lo contrario aunque todo sea una contradicción.
Yo la escultura no la veo ofensiva pues sinceramente hay obras y otras cosas que salen de ojo pero es que yo creo que el personal anda muy aburrido y que nos gusta más polemizar que otra cosa.
Tengo la App de arco en el iPhone y estaba esperando un momento tranquilo para revisar las obras pero después de leerte no puedo esperar a ver lo de weiwei ni lo de sierra. Ya te contare
ResponderSuprimirHay que tener arte hasta para hacer crítica, y Merino tiene mucho arte.
ResponderSuprimirNo será vivida pero está bien relatada.
ResponderSuprimirPues oye, algunas obras quitan el hipo, de susto y una no sabe bien si mirarla o salir corriendo.Intentaré cumplir lo de open my mind para entender y disfrutra estas propuestas.
Un abrazo.